La ciudad autónoma de Ceuta vivió este viernes una de las mayores crisis migratorias de los últimos años, con la llegada por mar de miles de personas procedentes de Marruecos. Muchos cruzaron a nado, utilizando flotadores o aletas, con el objetivo de acceder al enclave español en el norte de África, en busca de oportunidades, solicitar asilo y, posteriormente, desplazarse hacia otras regiones de España y de la Unión Europea. Se estima que en total han llegado al menos 50.000 personas, hacia una población en Ceuta de alrededor 80.000 ciudadanos.

El flujo migratorio se produjo en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas entre España y Marruecos, así como de diferencias diplomáticas relacionadas con la política energética respecto a Argelia y la posición del Gobierno español frente a los conflictos en Oriente Medio, en contraposición a Estados Unidos e Israel. Según diversos relatos, en plataformas como Facebook, Instagram y TikTok circularon campañas virales dirigidas a ciudadanos marroquíes con mensajes que animaban a cruzar hacia Ceuta y prometían posibilidades de obtener asilo. Estas campañas fueron orquestadas o impulsadas por agentes Estados Unidos e Israel, anunciando la fecha exacta. Paralelamente, las autoridades marroquíes permitieron el paso masivo como un mecanismo de presión política y territorial sobre España.

Ante la magnitud de la situación, las Fuerzas Armadas desplegaron vehículos militares y reforzaron el perímetro fronterizo del espigón del Tarajal con el objetivo de impedir la dispersión de los recién llegados hacia el interior de la ciudad y dirigirlos al Polígono del Tarajal, donde las autoridades intentan concentrar la atención logística y humanitaria. Mientras tanto, miles de migrantes permanecen en las calles de Ceuta debido al colapso de los centros de acogida, cuya capacidad se encuentra ampliamente superada. La situación también afecta a los recursos destinados a menores no acompañados, que han tenido que ser ampliados de forma urgente.

El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, solicitó al Gobierno central la declaración de la emergencia nacional ante la dimensión de la crisis. Al mismo tiempo, numerosos ciudadanos protagonizaron protestas al considerar que la llegada masiva constituye una invasión y denunciaron la falta de una respuesta inmediata por parte del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Entre las críticas figura la percepción de una actuación insuficiente del Gobierno durante las primeras horas de la emergencia, al igual que ocurrió al inicio de los recientes incendios, donde no respondían a los llamados. 

Por su parte, el Gobierno español atribuyó la situación a las redes de tráfico de personas y anunció un acuerdo con Marruecos para proceder a la devolución de los inmigrantes que hubieran accedido de forma irregular, mientras reforzaba la presencia conjunta del Ejército y la Guardia Civil para garantizar el control de la frontera y la seguridad en la ciudad.

Estos acontecimientos pueden ser interpretados como parte de una estrategia de presión geopolítica ejercida por Marruecos sobre España. Otros apuntan a un plan encubierto de Estados Unidos e Israel como un castigo ante las denuncias de España frente a la situaciónde Palestina y Medio Oriente. Recordemos que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, acusó al Gobierno de España de difamar al ejército israelí y mantener una postura hostil contra su país, afirmando que Israel no tolerará "que ningún país libre una guerra diplomática contra nosotros sin pagar un precio inmediato". Ambas posibilidades forman parte de una guerra geopolítica, que junto a la complicidad interna, podría indicar un plan mayor y supranacional en el que utilizan la crisis para justificar acciones hacia un mayor control y vigilancia.

Muros invisibles: Bloqueos económicos y guerra geopolítica

Este libro presenta un análisis profundo de los conflictos contemporáneos, los movimientos ciudadanos y las crisis globales; la operación Covid-19, el Gran Reinicio, la agenda del cambio climático, los incendios a gran escala, los flujos migratorios dirigidos y las recientes guerras híbridas y por delegación, utilizados como parte de estrategias económicas y geopolíticas.